Estuvimos en Gotinga

Y no es que uno sea millonario, ni mucho menos, es que nos pillaba de vuelta de un viaje que teníamos programado hace tiempo por el centro de Europa. Sólo pudimos asistir uno de los días y tan sólo unas horitas. No hicimos muchos contactos con editores porque los que van allí no suelen estar por la labor salvo que hubiesen concertado una cita contigo antes, así que sólo pudimos enseñar nuestras creaciones a un par de ellos. La verdad es que esto es lo realmente frustrante de este tipo de eventos, no que no te publiquen, que es totalmente respetable y a veces hay que reconocer que hasta razonable, sino que después de todo el esfuerzo hecho para llevar unos prototipos y unas reglas en condiciones la gente ni siquiera muestre el mínimo interés en echar un vistacillo, interesarse en cómo se juega, aportarte algún comentario o idea, etc.
Por cierto, Gotingen es una ciudad más que recomendable, las calles son preciosas con muchísimas casas de estilo clásico, tiene un ambiente universitario muy majo, casi todo el mundo va en bicicleta y las mujeres de allí, ejem, en fin vimos tres o cuatro teutonas que deben estar entre lo mejor que ha dado esa raza, meine Mutter!.